Cuando hablamos de SEO internacional o, en otros términos, cuando se trata de promover contenidos en lengua extranjera en buscadores multilingües, los algoritmos de clasificación se calculan de manera diferente que en inglés.
De hecho, el contenido de un sitio que tiene versiones en otros idiomas posee algoritmos de clasificación diferentes de acuerdo a cada lengua... Por ejemplo, el idioma japonés se basa en un alfabeto de caracteres de 64 bits, mientras que en inglés el alfabeto es de 32 bits. Por supuesto, los distintos alfabetos y caracteres de tienen cierta influencia en el SEO, pero los buscadores extranjeros se enfrentan al reto de tener que diferenciar entre el texto genuino y las traducciones "falsas".
Hace años, cuando la relevancia del contenido comenzó pasó a ser un aspecto crucial para los criterio de calificación de Google, coincidió con la época en que surgieron las herramientas de traducción automática como Google Translate, Systran, Babelefish, etc.
Fue entonces cuando numerosos promotores de SEO tradujeron todo el contenido de sus sitios web a través de traductores automáticos, y publicaron el material como parte inherente de su sitio intentando "hacer pasar por bueno" el contenido añadido de manera tramposa. De hecho, aunque todos sabemos que las traducciones son mediocres, aportan gran cantidad de contenido en términos de texto... He visto sitios web pequeños de menos de 100 páginas que tradujeron de forma automática su plataforma en más de 20 idiomas, pensando ingenuamente que podían simular una presencia online importante. Para evitar este tipo de práctica engañosa, los principales buscadores en idiomas extranjeros se vieron en la obligación de refinar sus requisitos de SEO.
Por ejemplo, Google aún indexa las versiones multilingües traducidas automáticamente... Sin embargo, luego analizará de qué manera dichas páginas multilingües han sido archivadas y ordenadas en su archivos de Sitemap (la mayoría de las traducciones automáticas no están configuradas correctamente en los archivos sitemap de Google). La tecnología de Google calculará entonces su presencia en otros motores de búsqueda y directorios extranjeros que requieren de un proceso de envío manual.
Aunque podría decirse que las meta tags tienen escasa importancia en el idioma inglés, continúan siendo cruciales en otras lenguas. En muchos idiomas, la cantidad de keywords, los caracteres y la manera en que se ha configurado el código fuente permiten que los motores de búsqueda extranjeros diferencien de inmediato un sitio web traducido por profesionales de uno que tiene traducciones generadas a través de software.
En otras palabras, si usted está pensando en publicar una versión traducida de su sitio basado en una traducción automática, ni se le ocurra! Incluso podría desacreditar su URL en general y, de estar pobremente configurado, también podrían afectar indirectamente sus rankings actuales en inglés... Nada puede sustituir a un traductor/redactor experimentado. Los traductores automáticos sirven para otros fines. Pero que quede claro: la publicación de contenido traducido automáticamente no le aportará ningún tipo de beneficio a su ranking.
Dicho de otro modo, no acepte imitaciones, ya que lo barato cuesta caro a largo plazo! Contrate a un traductor calificado con conocimientos de SEO.